croquetas de espinacas y piñones

Unas deliciosas croquetas que además pueden servir para que los niños coman más verdura sin darse cuenta

Ingredientes

1/2 Kg. de espinacas congeladas

25 grs. de piñones crudos

2 ó 3 dientes de ajo

125 grs. de aceite de oliva virgen extra ( para la masa)

250 grs.          ”                  ”           ”              ”      ( para freirlas)

1 litro de leche entera

1 cebolla pequeña ( unos 100 grs.)

125 grs. de harina de trigo

300 grs. de pan rallado

1 huevo

sal

Modo de hacerlo

Ponemos  las espinacas a cocer con agua suficiente y una poca de sal, unos diez minutos aproximádamente, cuando estén cocidas, se sacan, se escurren, se reservan

En una sartén ponemos dos cucharadas soperas de aceite y freimos los ajos picados, cuando empiezen a dorar le añadimos las espinacas, las rehogamos.

Ponemos el resto del aceite de la masa,  en la sartén ó tartera donde la vayamos a hacer y lo ponemos al fuego, cuando esté caliente echamos la cebolla finamente picada, cuando empieze a dorar se le añaden las espinacas, las seguimos rehogando, echamos los piñones, la harina, removemos y añadimos 3/4 litro de leche, removemos sin parar (el fuego no debe estar muy fuerte) para disolver los posibles grumos de la harina, se rectifica de sal, y así llegamos a una pequeña ebullición donde la masa se despega del utensilio en el que se está haciendo.

Se pasa a una fuente y se deja enfriar a temperatura ambiente, después se tapa con un film transparente y se mete en el frigorífico, un mínimo de dos horas ( yo la suelo dejar de un día para otro).

Pasado este tiempo,  preparamos un bol con el huevo batido con una poca de sal y un vaso de leche y otro con pan rallado, se saca  la masa del frigorífico y con la ayuda de dos cucharas se van formando las croquetas (hay quién las hace a mano  ó cualquier otra técnica, todas son válidas ) y se van pasando sucesivamente por pan rallado, por el huevo batido con la leche y de nuevo por pan rallado.

Ponemos una sartén con el aceite para freirlas,  el fuego, en esta ocasión fuerte, para que queden crujientes y doradas por fuera, pero jugosas y cremosas por dentro.No ponemos muchas de una vez, se sacan y se ponen sobre papel de cocina para que absorva el aceite restante y ya se pasan a la bandeja donde se vayan a servir.

Si no se van a consumir inmediatamente se pueden congelar perfectamente.

Las cantidades que yo he puesto son para unas 30 ó 40 croquetas medianas.

Están riquísimas