Alcachofas estofadas

Aprovechando que todavía estamos en la mejor época para consumir las alcachofas, os voy a explicar otra manera que tengo de prepararlas.

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les llamo estofadas porque las hago con un sofrito como el que hago para el estofado de patatas con carne .

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Ingredientes:

  • 1 Kg. de alcachofas
  • 1 cebolla mediana
  • 4 ó 5 dientes de ajo
  • 2 ó 3 tomates maduros
  • 100 grs. de aceite de oliva virgen extra
  • 1 copa de vino fino Montilla Moriles
  • sal

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De nuevo insisto, lo mismo que en mis otras recetas de alcachofas (alcachofas al natural y alcachofas al Montilla con jamón

en que lo más importante de todo es el modo de pelar las alcachofas, eso es fundamental para que el plato sea un éxito. Aquí os lo muestro de nuevo.

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Preparación:

Mientras pelamos y partimos las alcahofas, las vamos poniendo en un recipiente con agua y unas ramas de perejil para que no se pongan negras, me contaron este “truquillo” y no pensé que fuera tan efectivo, pero realmente lo es, por lo tanto os aconsejo que lo hagais así.

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Picamos la cebolla y los ajos.

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Ponemos una cazuela ó cacerola al fuego con el aceite de oliva, cuando esté caliente le añadimos la cebolla y los ajos troceados, cuando vemos que la cebolla está transparente, le incorporamos los tomates rallados y cuando los vemos algo hechos añadimos las alcachofas, las rehogamos un poco con el resto del sofrito y ya le ponemos el vino y la sal al gusto.

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Cuando éste se ha evaporado, le añadimos agua y las dejamos hervir hasta que las vemos tiernas y se quedan en su salsa.

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Y este es el resultado final.

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Quedan exquisitas y además un plato de verdura muy completo y saludable.

Espero que os guste!!

Calamares en su tinta

Después de mi receta anterior Bonito del Norte con tomate, pimiento y cebolla en la que os hablaba de la buena Pescadería del Monte en El Espinar (Segovia), continúo con pescado, esta vez unos ricos calamares de potera en su tinta, que compré allí también, acompañados de arroz blanco

Quedan exquisitos y es un plato muy completo.

Ingredientes para 3 ó 4 personas:

1 kg. de calamares (si son de potera, mejor)

2 bolsas de tinta congelada

1/2 kg. de cebollas

200 grs. de tomate natural triturado

1 vaso de vino blanco Montilla-Moriles

Opccional 1 cucharada de harina para espesar la salsa si es necesario

150 grs. de aceite de oliva virgen

Preparación

Limpiamos los calamares, los troceamos.Ponemos una sartén al fuego con el aceite, cuando esté caliente le añadimos las cebollas troceadas en juliana, cuando éstas están transparentes

les añadimos los calamares, removemos todo

Mientras tanto disolvemos las tintas de los calamres en el vaso de vino blanco y reservamos

Cuando los calamares han soltado bastante jugo les incorporamos el tomate natural triturado, removemos de nuevo y dejamos hacer

Cuando se ha consumido parte del jugo, incorporamos el vaso de vino con la tinta

Mezclamos de nuevo todo y dejamos que se evapore el vino

Y así hasta que los calamares estén tiernos y veamos la salsa trabada, en caso de que no fuera así, podemos desleir una cucharada de harina en una poca de agua y añadírsela para que la salsa se quede en su punto de espesor.

A continuación preparamos un arroz en blanco, ponemos dos tazas y media  de agua en un cazo al fuego con unos granos de sal y un chorreón de aceite, cuando  empiece a hervir le incorporamos una taza de arroz y en unos 20 minutos tendremos un arroz en blanco para compartir con los calamares en su tinta, es el acompañamiento ideal

Manitas de cerdo

La receta que os muestro a continuación ó gusta mucho (entre los que me incluyo) ó no gusta nada, me refiero a las personas a las que no les gusta la casquería, yo la hago pocas veces por aquello de la grasa y demás, pero alguna vez al año me doy ese gusto y la verdad salen riquísimas.

Si alguna vez tengo ganas de comerlas y no he tenido ocasión de guisarlas, me voy con mi marido a “Casa El Pisto” una de las tabernas más antiguas y clásicas de Córdoba, situada en la Plaza de San Miguel (lo explico para las personas que lean esto y no sean de Córdoba y piensen venir por aquí) que su cocinera Lola Acedo, esposa del “Pisto”, las hace exquisitas, creo por su textura y sabor que debe ser prácticamente como la que a continuación os explico.

Ingredientes para 4 personas:

2 manitas de cerdo partidas a lo largo

1 cebolla mediana

5 ó 6 dientes de ajo

1oo grs. de chorizo de guiso de primera calidad

1 hueso de jamón con bastante jamón ó un taco del mismo

1 vaso de vino blanco fino (Montilla-Moriles)

1 rama de perejil

100 grs. de aceite de oliva virgen extra

1 cucharada de pimentón de la Vera

un poco de colorante alimentario (azafrán)

1 guindilla picante (cayena)

Preparación

Las manitas suelen venir muy limpias de la carnicería, pero para mayor tranquilidad las lavamos bien con agua caliente, mirando bien que no tengan ningún resto de pelos, en cuyo caso habría que quemárselos al fuego.

Ponemos el aceite en la olla a presión (ó cualquier otra olla, la diferencia estará en el tiempo de cocción), y la acercamos al fuego, cuando esté caliente le incorporamos las manitas, la cebolla troceada, los ajos idem, el chorizo, el hueso de jamón, la rama de perejil, la guindilla picante,  todo en crudo y comenzamos a remover, cuando vemos que se está embebiendo el jugo que sueltan, le añadimos el vino,  la cucharada de pimentón y el azafrán,  seguimos removiendo ó mareando como decimos por Andalucía.

Cuando veamos que el vino se va a evaporar del todo, las cubrimos de agua, le añadimos algo de sal con cuidado, porque el chorizo y el jamón ya llevan, y tapamos la olla a presión y la dejamos a fuego durante 1 hora aproximadamente, pasado este tiempo, la destapamos y si vemos que están tiernas pero tienen todavía mucho jugo, las sacamos para que no se deshagan y dejamos la salsa hirviendo hasta que quede una cantidad suficiente para su degustación.

Si se hacen en olla normal tendrán que estar hirviendo unas dos horas, ya es cuestión de vigilarlas.

Se deben guisar como mínimo de un día para otro, están mucho mejores que recién guisadas

Y una guarnición de patatas naturales fritas en aceite de oliva virgen extra, es el complemento ideal